actualizado: 25/02/2017
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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PERROS DE PROTECCIÓN EN EL PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA

La última semana de junio de 2006 la he aprovechado para hacer unas mini vacaciones con la familia en los "Picos de Europa". Como es habitual en nosotros, no podemos evitar buscar, mirar y hablar con los ganaderos de las zonas a donde vamos y preguntarles sobre los temas relacionados con los perros de protección y los rebaños.

Concretamente en la montaña de Espinama en la comarca de Liébana (Cantabria) dentro ya del Parque Nacional de los Picos de Europa, la búsqueda se vio compensada, y al fin pudimos ver rebaños de ovejas, más bien pequeños de unas 400 el más grande, acompañadas de sus protectores: los Mastines Leoneses tal com los llaman en esta zona (hemos de recordar que desde ya hace años se unificaron los mastines leoneses, los manchegos y los extremeños en una sola raza llamada "Mastín Español").

Hicimos muchas paradas para observar ell comportamiento de estos perros de protección, como se comportaban con el ganado, tanto si fuesen ovejas, vacas o caballos, el caso es que para ellos era indiferente, todos eran su rebaño mientras estuviesen cerca de sus ovejas, pero si éstas se apartaban las seguían a donde fuesen. La estructura corporal de estos perros de protección era muy homogénea, pero a veces con rasgos muy diferenciados entre ellos: orejas más grandes, cabeza, pigmentación, color de la capa...pero su comportamiento de trabajo era el mismo.

También tuvimos la suerte, por otro lado buscada, de poder hablar con ganaderos de la zona sobre los diferentes aspectos de estos perros: trabajo, adiestramiento, selección, criterios de cría, etc.

En este sentido, nos dijeron que para seleccionar los cachorros más apropiados para la protección, no siguen el estandar de la raza, sino que ponen el acento en los criterios de funcionalidad, es decir, el carácter y la estructura, en definitiva, buscan el perro práctico y funcional. Por eso, seleccionan los cachorros que tienen el cuerpo robusto sin ser excesivamente pesados sino más bien ligeros; los cachorros que desconfían más de las cosas que no conocen: la gente, objetos extraños o nuevos que nunca han visto, y que al mismo tiempo ladran con más facilidad. Buscan cachorros inseguros y que dudan antes de dar un paso. De esta manera dicen, que están más atentos y vigilantes. Normalmente traen los cachorros de las zonas que llaman "loberas", es decir, cachorros hijos de padres que habitualmente están en contacto con los predadores, así aseguran más las aptitudes para el trabajo de protección.

Por otro lado, les pedí me dijeran si los mastines creaban problemas con los turistas, ya que el Parque es muy visitado, y me contestaron que normalmente no, ya que son perros que al ladrar ya avisan de su presencia y los turistas se van, pero sí que hay problemas con los perros de éstos. Porque, todo y que dentro del Parque es obligado llevar los perros atados -cosa que encuentro perfectamente lógica tanto dentro del Parque como en cualquier otro lugar- siempre hay gente que no hace caso llevándolos libres y entonces, es cuando hay conflictos serios con los perros de protección. En estos casos según los ganaderos de la zona "perro que pillan, perro que matan", cosa que se entiende porque están haciendo su trabajo de defender al rebaño.

También hay ganaderos y pastores que prefieren no usar perros de protección, por dos razones. Una, porque tendrían que subir cada día a llevarles la comida. La otra y como razón curiosa pero comprensible que me dio un ganadero, porque los mastines sólo quieren las ovejas de su rebaño, y como que él las mezcla con otros rebaños del pueblo, los pastores se quejaban de que los mastines no dejaban que los rebaños fuesen juntos y por tanto se desparramaban las ovejas por doquier teniendo preferencia sobre los pastos las que llevaban mastines.

Desde mi óptica, creo, que todo lo que vimos y otras cosas que esperamos ver, son bienes de la humanidad, es la naturaleza, nuestra madre y que entre todos hemos de mirar de conservarla, al menos, la que aún tenemos. Hemos de respetar el trabajo de los perros de protección, el ganado que pasta por las montañas, los árboles...y hasta las palomas de las ciudades, y pensar que detrás de aquellos perros de protección, ganado, etc., hay personas que, dignamente, intentan ganarse la vida viviendo del ganado y crean que no es fácil, pero claro, sólo es mi opinión.

Armand Flaujat    


 
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